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VII encuentro Andalucia

VII Encuentro de Enfermería de Salud Mental de Andalucía/AEESME

Posted on 19 marzo 2019 by anesm

 

VII ENCUENTRO DE ENFERMERÍA DE SALUD MENTAL DE ANDALUCÍA / AEESME
Foro Enfermeras de Salud Mental AEESME/Andalucía
“La fuerza en los cuidados en Salud Mental”

7 de junio de 2019.  Salón de actos del Hospital Costa del Sol. Marbella (MALAGA)

0,8 creditos de la catedra Francisco Ventosa AEESME/UAH. INSCRIPCION GRATUITA

 

 

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Bolsa de empleo Enfermer@s Especialistas de Salud Mental del Servicio Navarro de Salud

Bolsa de empleo Enfermer@s Especialistas de Salud Mental del Servicio Navarro de Salud

Posted on 22 febrero 2019 by anesm

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Resolución 2124E/2018, de 14 de diciembre, del Director de Profesionales del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, por la que se procede a la apertura de la lista de Enfermero/a Especialista en Salud Mental para la contratación temporal en el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea.

 

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Creación de la categoria de Enfermero especialista en el Servicio de Salud de castilla La mancha

Creación de la categoria de Enfermero especialista en el Servicio de Salud de castilla La mancha

Posted on 22 febrero 2019 by anesm

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Decreto 6/2019, de 19 de febrero, de creación en el ámbito del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) de la categoría estatutaria de personal Enfermero/a Especialista y modificación de la denominación de otras ya existentes. [2019/1589]

https://docm.castillalamancha.es/portaldocm/descargarArchivo.do?ruta=2019/02/19/pdf/2019_1589.pdf&tipo=rutaDocm

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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farmacosalud

Entrevista en “Farmacosalud” al Presidente de la AEESME, sobre el suicidio

Posted on 16 febrero 2019 by anesm

 

 

         

     

         FUENTE: www.farmacosalud.com

 

F. Megías-Lizancos (AEESME): “El suicidio se puede prevenir”

El presidente de la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental reivindica el importante papel que pueden jugar las enfermeras a la hora de evitar que alguien se quite la vida, al tiempo que reclama que este personal sanitario esté presente en “todas las fases” de elaboración del Plan Nacional Contra el Suicidio

Redacción Farmacosalud.com

“El suicidio se puede prevenir, y de hecho muchos servicios de salud mental ya cuentan con programas de prevención, si bien es cierto que es una tarea compleja, porque el suicidio, entendido como un proceso, comprende momentos muy diferentes ante los que la misma intervención puede ser eficaz en distinta medida”, afirma Francisco Megías-Lizancos, presidente de la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (AEESME). En ese sentido, Megías-Lizancos reivindica la importancia de las estrategias que el personal de Enfermería pone en práctica con el fin de evitar que alguien se quite la vida: “La enfermera debe estar disponible y accesible a la hora de atender las demandas de la persona que pueda tener una ideación suicida, y más allá de eso, debe trabajar con una actitud proactiva que facilite a esa persona llenar su tiempo de actividades con sentido y significado para ella. Hay que evitar estandarizar cuidados que puedan hacer que la persona sienta que no dan respuesta a su situación concreta”.

Por todo ello, y en vista de los trabajos que llevan realizándose desde hace algo más de un año en España para que la creación del Plan Nacional Contra el Suicidio sea una realidad, el presidente de AEESME reclama que el sector de la Enfermería esté presente “en todas las fases del Plan, desde su desarrollo, hasta su implementación”.

Francisco Megías-Lizancos Fuente: F. Megías-Lizancos / AEESME Francisco Megías-Lizancos   Fuente: F. Megías-Lizancos / AEESME

-Cada día casi 10 personas mueren por suicidio en España, lo que convierte a esta acción en la principal causa de muerte no natural en este país, muy por encima de los accidentes de tráfico… ¿la sociedad es realmente consciente de la magnitud del problema del suicidio?
El problema del suicidio es una cuestión de importante gravedad en nuestra sociedad y conviene conceptualizarla en su justa medida. La recurrente comparación de su magnitud con la de las muertes por accidente de tráfico se ve también influenciada por el descenso de víctimas mortales en los accidentes de tráfico que felizmente hemos visto en nuestro país en los últimos años. Según la DGT, hemos pasado de 5.940 fallecidos en 1989 a 3.464 en 2004 o 1.126 en 2015, por lo que comparar cualquier cosa con una circunstancia que ha modificado tanto su magnitud no nos ayuda a hacernos una idea real del problema.

Por otro lado, el número de muertes por suicidio o el número de tentativas de suicidio también puede verse aumentado por los mejores sistemas de detección y diagnóstico con los que contamos actualmente; es decir, aunque el número de intentos de suicidio o de suicidio consumado no hubiesen aumentado, hace unos años este fenómeno pasaba desapercibido a los sistemas sanitarios en mayor medida que ahora, lo que también hace que crezca el número de casos detectados. Estos dos factores no le restan importancia al problema del suicidio en España, pero lo justo es ser fieles a la realidad de un problema de gravedad importante para poder enfrentarlo eficazmente. Ahora bien, ¿tener datos realistas de las cifras de suicidio, tentativas, ideas o consumaciones, hace que la sociedad sea más consciente? Pues no necesariamente. Por otro lado, ¿sabemos realmente en qué medida la gente es consciente de la magnitud del problema del suicidio? Pues tampoco, en gran parte porque el suicidio sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad. Dicho lo cual, nunca es contraproducente que la gente sepa más sobre la realidad del suicidio en España, aunque, como he dicho, sea difícil saber cuánto sabe sobre ello.

-¿Qué segmento poblacional preocupa más ante la intención y acción de quitarse la vida? Jóvenes, adultos, ancianos…
La preocupación de las instituciones en general, y de los servicios sanitarios en particular, viene de diversas fuentes. Nos interesa saber, para que esa preocupación sea realista, el número de personas afectadas por ideas, intentos o consumaciones de suicidio en cada sector de la población: analizándolo por género, por edades, geográficamente, etc. Pero también nos pueden interesar las condiciones de esa idea, intento o consumación: si existe o no un plan para llevarlo a cabo o si se ha intentado más de una vez, por ejemplo, del mismo modo que nos interesa conocer si existe alguna circunstancia de salud o social concreta concurrente.

El suicidio es un buen ejemplo de proceso complejo, en el que coinciden muchas variables combinadas y en el que no sería del todo correcto hablar de poblaciones de más o menos riesgo, siendo mejor referirse a circunstancias de riesgo: situaciones de la vida en que diversas variables se combinan de tal forma que provoquen una situación crítica. Pese a lo que la gente cree, y según datos del INE, es la población mayor la que presenta la mayor tasa de suicidios consumados; hablamos de una tasa de 13,29 por 100.000 habitantes en personas de entre 75 y 79 años, o de 19,29 en personas de entre 85 y 89 años, pero con una diferencia entre géneros muy importante; por ejemplo, en el caso de las personas de entre 85 y 89 años, la tase de suicidio en hombres es de 42’46, mientras que en mujeres es de 6,21. Todo según datos del INE del 2017 [en cada grupo de casos, tasa de suicidios por 100.000 habitantes].

-Según datos ofrecidos por el grupo Hermanas Hospitalarias, aproximadamente el 90% de las personas que mueren o hacen una tentativa de suicidio tienen alguna patología mental, principalmente depresión, trastorno bipolar y esquizofrenia. ¿En estas personas -las que están afectadas por una patología mental- es donde es más factible sospechar de una ideación suicida?
En el imaginario colectivo concebimos a las personas diagnosticadas de una patología mental como peligrosas o agresivas… el viejo concepto del loco y su peligrosidad social sigue permeando en nuestra sociedad. Sin embargo, hay estudios que nos señalan que sólo el 7,5% de los delitos está cometido por personas diagnosticadas de patología mental.

Por otra parte, tenemos el dato al que hace referencia la pregunta: las personas diagnosticadas de patología mental se suicidan más que las que no padecen, en principio, ninguna enfermedad diagnosticada. Esto nos debería hacer reflexionar: las personas que tienen un diagnóstico psiquiátrico delinquen menos y se suicidan más. Es responsabilidad de nuestra sociedad, y muy especialmente de los profesionales de la salud, cuidar de aquellas personas más vulnerables por motivos sociales o de salud. No se trata de sospechar una ideación suicida, sino de trabajar para que esas variables que mencionaba anteriormente no se combinen de forma que puedan empujar a una persona a intentar quitarse la vida.

-¿Qué intervenciones puede realizar el personal de Enfermería en personas ingresadas en centros mentales a la hora de evitar un posible suicidio?
El silencio, la presencia y la palabra, si citamos a Consuelo Carballal. El acompañamiento. La labor de una enfermera y de su equipo es cuidar… ¿cuidar implica evitar un suicidio? Evidentemente, sí, pero es necesario ser cautelosos en esta afirmación porque podemos caer en la simplificación de que el suicidio se evita vigilando. Vigilar -yo prefiero hablar de ‘estar’- es parte de la tarea de acompañamiento. Esto no obsta para que no se tomen medidas de seguridad básicas, pero si nos ceñimos solo a eso, a retirar objetos, clausurar ventanas y registrar pertenencias, estamos jugando a ser policías, y nuestro trabajo es más que eso.

Insisto, es necesario mantener medidas de seguridad básicas, pero nuestra labor, el cuidado, no puede restringirse sólo a eso. La enfermera debe estar disponible y accesible a la hora de atender las demandas de la persona que pueda tener una ideación suicida, y más allá de eso, debe trabajar con una actitud proactiva que facilite a esa persona llenar su tiempo de actividades con sentido y significado para ella. Hay que evitar estandarizar cuidados que puedan hacer que la persona sienta que no dan respuesta a su situación concreta.

-Y en personas que no están ingresadas pero que acuden a un centro o unidad mental a visitarse, ¿qué puede hacer el personal de Enfermería para evitar un suicidio?
No se aleja mucho de lo que se debe hacer en una unidad de hospitalización. Sin perjuicio de que se pueda considerar -si así el equipo lo valora en ese momento concreto- proceder a una hospitalización por riesgo claro de autoinfligirse daño, y teniendo en cuenta que el ambiente puede estar menos controlado que en una unidad de hospitalización, el cuidado de la enfermera debe seguir orientado a mostrar disponibilidad, mostrarse accesible, acompañar en el sufrimiento que en ese momento se presente, y tirar de todas las habilidades de relación de ayuda y comunicación de que dispone. Puede que, en un momento dado, ante una menor capacidad de controlar la conducta del paciente por parte de la persona que atiende, se requiera la presencia o apoyo de otro profesional, de manera que el equipo debería tener articulados mecanismos de funcionamiento para que esto sea posible si se diera el caso. Pero lo que debe hacer la enfermera es básicamente lo mismo: el silencio, la presencia y la palabra.

-Uno de los mitos más instaurados es que el suicidio no se puede prevenir. ¿Eso es cierto?
Rotundamente no. Es parte de los mitos populares sobre el suicidio, como el de que es mejor no hablar de él para disminuir el riesgo. El suicidio se puede prevenir, y de hecho muchos servicios de salud mental ya cuentan con programas de prevención, si bien es cierto que es una tarea compleja, porque el suicidio, entendido como un proceso, comprende momentos muy diferentes ante los que la misma intervención puede ser eficaz en distinta medida.

Para empezar, no deberíamos olvidar que la base sería promover la salud mental en positivo para la población en general, y disponer de medidas y programas que garanticen unos niveles óptimos de salud mental, lo que reduciría indirectamente las tasas de suicidio. Por otro lado, podemos trabajar en la detección del riesgo, preparando a maestros y profesores, a profesionales de servicios sociales o sanitarios de fuera de la salud mental para que detectasen precozmente, lo que también ayudaría. Y, además, tenemos la prevención, pero no es lo mismo prevenir en personas en quienes hemos detectado un riesgo, pero que aún no tienen ideación suicida, o en personas que tienen idea, pero no un plan diseñado, o en personas que ya han llevado a cabo una tentativa. Hay muchas oportunidades de prevenir el suicidio y adaptarse a cada una de esas oportunidades nos garantizaría parte del éxito en la reducción de las cifras que hemos mencionado.

-¿Cómo puede ayudar la Enfermería a que el suicidio deje de ser un tema tabú en la sociedad?
Normalizándolo. Esta premisa es un deber para todos los profesionales del ámbito de la salud y los servicios sociales que tengan relación de una u otra forma con el suicidio. Se trata, no solo de hablar abiertamente de ello con la persona que lo sufre (por tener ideación suicida o haber hecho algún intento, etc) y con su familia o allegados, sino de demostrar que se puede hablar abiertamente, es decir, haciendo especial énfasis en la normalidad de lo hablado durante esa entrevista o ese cuidado. No se debe olvidar en ningún momento -ante cualquier comportamiento o discurso que vaya en esta línea- realizar los refuerzos positivos pertinentes para ayudar a que esa conducta de normalización se dé en más ocasiones.

-También se dice que quien quiere quitarse la vida lo hace sin avisar de sus intenciones. De todos modos, que alguien que esté muy deprimido ya esté, por ejemplo, a los 45 años de edad, haciendo testamento, ¿no es una forma de anunciar su posible suicidio? ¿Por su cercanía con el paciente, el personal de Enfermería es el ideal para darse cuenta de esos detalles?
En torno al suicidio no solo hay un importante tabú, sino también mucha leyenda urbana, y esto también es peligroso. Si pensamos que quien verdaderamente puede llegar a quitarse la vida no nos va a dar ninguna señal o aviso, corremos el riesgo de trivializar la situación de una persona que sí esté mostrando esas señales. Más allá de que se haga testamento a una edad u otra, tengan en cuenta que incluso hay notarías que hacen ofertas para hacer testamento y te insisten en hacerlo cuanto antes… lo que tenemos que procurar es no subestimar la situación de sufrimiento de quien haya podido intentarlo previamente (el suicidio), o de quien nos cuente que está elaborando un plan para quitarse la vida.

Dicho esto, la enfermera es, sin duda, en ese acompañamiento y presencia a los que me he referido anteriormente, una profesional que debe mantener una actitud de observación y escucha activa que le permita poder poner en marcha los cuidados necesarios para prevenir o reconducir esta situación. Y su trabajo en la continuidad de cuidados, o su presencia 24 horas al día en las unidades de hospitalización, facilitan mucho cumplir con ese rol.

-Se comenta que las tentativas frustradas de suicidio son intentos de llamar la atención. Pero también es cierto que hay casos en que, tras varios intentos, la persona en cuestión ha logrado quitarse la vida. Entendemos que ese perfil de intentos frustrados es ideal para escuchar a la persona afectada, comprenderla y dialogar con ella para disuadirla de nuevas intenciones suicidas. ¿Cómo actuaría el personal de Enfermería en esos casos?
No podemos infravalorar, subestimar o menospreciar aquellos intentos, ideas o verbalizaciones relacionadas con el suicidio que se hayan dado previamente. Hay que desterrar la idea de ‘si lo dice, no lo hace’ porque, además de falsa, es peligrosa. Si nos referimos en concreto, no ya a personas que hayan podido verbalizar ideas en algún momento, sino a personas que ya han llevado a cabo tentativas de suicidio, la situación es diferente: en primer lugar, por la gravedad de haber saltado la barrera que hay entre pensar y hacer, y en segundo lugar porque esas tentativas de suicidio, si han requerido atención en un centro sanitario, nos brindan la oportunidad de una atención directa: valorar si la no consumación del suicidio se vive con rabia por haber fallado, o con tristeza, o con alivio y arrepentimiento, y observar cómo vive la persona el hecho de que su intento pueda ser conocido por familia y allegados si, por ejemplo, lo había mantenido en secreto.

Es común que, en el mejor de los casos, se dé una situación de catarsis que nos permita traer a la conversación los verdaderos motivos del intento, y la enfermera deberá estar ahí disponible para actuar; pero también es probable que el fracaso se viva con rabia por haber perdido una oportunidad que se podría estar viendo como una solución, o con vergüenza por mostrarse el paciente vulnerable.

-¿Sería conveniente crear un Plan Nacional Contra el Suicidio a nivel de toda España? ¿Si fuera así, qué papel debería jugar la Enfermería de Salud Mental en dicho Plan?
Desde hace poco tiempo se viene reclamando la necesidad de que en España contemos con ese Plan, que es una realidad en otros países y, de hecho, el Ministerio está trabajando en ello desde hace algo más de un año… y las enfermeras/os debemos estar en la parte técnica de ese desarrollo. Lo que es importante señalar es que los planes nacionales deben dar respuesta a necesidades reales, y no ser un brindis al sol, y ello implica que estén relacionados con una Estrategia Nacional de la que emanen todos los Planes, y tener además su correlato en los diferentes territorios autonómicos, que son los que en definitiva tienen la mayoría de las competencias en sanidad.

Ese Plan debería concretar diferentes programas que permitan operativizar la prevención del suicidio, esto es, llevar a cabo tal prevención. Debería haber programas vinculados a un territorio en función de las necesidades detectadas, o dirigidos a un sector poblacional concreto. Y es en esa diversidad de programas donde la enfermera va a desarrollar diferentes intervenciones que van a depender precisamente del programa concreto que sea. Mención especial merecen las dinámicas grupales que, en este ámbito como en otros tantos, pueden aportar un especial efecto terapéutico a las personas afectadas, ya sea en forma de grupos terapéuticos o bien en forma de promoción de grupos de ayuda mutua. Pero, en definitiva, se trata de que a las enfermeras/os se nos permita estar, y estemos, en todas las fases del Plan, desde su desarrollo, hasta su implementación.

 

 

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Poster presentados a la V Jornada Castellano-manchega de Enfermería de salud Mental-AEESME

Poster presentados a la V Jornada Castellano-manchega de Enfermería de salud Mental-AEESME

Posted on 11 febrero 2019 by anesm

1. Aspectos terapéuticos de la musicoterapia en el paciente de Salud Mental.

2. Beneficio del ejercicio físico para la salud mental en pacientes drogodependientes.

3. Recuperar y conservar al familiar: Estrategias de los familiares cuidadores para hacer frente a las crisis de salud mental.

4. El rol de la comunicación familiar y del ajuste escolar en la salud mental del adolescente.

5. Cuidados de enfermería en pacientes gestantes diagnosticadas de esquizofrenia.

6. Empleo de habilidades de comunicación como instrumento básico en enfermeria para ofrecer cuidados de calidad.

7. Enfermeria y promocion de la salud. Aprendizaje de tecnicas para autocontrol de la ansiedad.

8. Consulta de enfermería sobre hábitos de estudio para niños con trastorno de deficit de atención.

9. Caso clínico: Cuidados de enfermería en el adolescente con trastorno depresivo de inicio en el periparto, con síntomas psicóticos.

10.Identificar el dolor en personas con trastorno del espectro autista.

11. Ingreso y alta en personas ingresadas en la UHB: La necesidad de protocolos para garantizar la continuidad de cuidados.

12. Plan de servicios individualizados (PSI): Un programa de acompañamiento terapeutico.

13. A proposito de un caso: Trastorno límite de la personalidad en una unidad de larga estancia

14. Influenciade internet en las adicciones a los juegos de azar (Ludopatias)

15. Administración segura de medicación oral en pacientes con trastorno mental asociado a discapacidad intelectual.

16. Realidad del consumo de psicofarmacos en personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. Alternativas de tratamiento.

17. Calma flamenca: Intervención enfermera para mejorar la autoestima en cuidadoras principales de personas con problemas crónicos de salud mental

 

 

 

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Posicionamiento AEESME: Tolerancia cero en contenciones mecánicas

Posted on 20 enero 2019 by anesm

La Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (AEESME) quiere mostrar su postura frente al uso de la contención mecánica en los distintos centros y servicios de salud mental.

Tanto en el contexto local como en el internacional existe un interés creciente por promover una mayor comprensión de los factores involucrados en el uso de este tipo de medidas y desarrollar intervenciones para eliminar o reducir al mínimo su uso. Las razones de este impulso son obvias: las intervenciones restrictivas pueden suponer violaciones de los derechos humanos aunque se realicen con el fin de aumentar la seguridad. Por ello se hace imprescindible recordar lo reseñado en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, así como en el informe sobre el Derecho a la Salud del Relator Especial de la ONU, Dainius Puras, en el que se insta a facilitar “la transición hacia la erradicación de todos los tratamientos psiquiátricos forzosos”, catalogándose la contención mecánica como una “práctica que vulnera y atenta contra los derechos y dignidad de la persona”.

Esta práctica, aplicada a personas tratadas en instituciones psiquiátricas, se considera una violación de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, pues causa sufrimiento humano, con frecuencia daños emocionales, e incluso físicos y, en algunas ocasiones, la muerte como resultado directo de las intervenciones psiquiátricas.

Muchos profesionales de enfermería han comenzado a negarse a utilizar esta técnica como una posible opción, adquiriendo una actitud de “tolerancia cero”. Se enfrentan a un conflicto ético entre el deber de cuidar y el deber de proteger y respetar a la persona, promoviendo su autonomía y aceptando un grado de riesgo como parte esencial en la excelencia del cuidado. Y es que, la “Protección de los derechos del paciente”, es una intervención enfermera fundamental para generar salud en las personas, estando recogida en la propia Clasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC), en su séptima edición.

La garantía de los derechos humanos es lo que nos mueve como Sociedad Científica para apoyar y trabajar en la concienciación sobre la necesidad de cambiar esta práctica en todos los servicios de salud mental. Buscamos un horizonte libre de coerción hacia los colectivos de especial vulnerabilidad; no solo en el ámbito de la salud mental, sino también en cualquier otro que emplee este tipo de práctica (Geriatría, Cuidados Intensivos, plantas de hospitalización médicas y quirúrgicas…).
Por lo tanto, como una cuestión fundamental, la AEESME insta a la transformación de la práctica y a continuar trabajando hacia la abolición del uso de la contención mecánica, para obtener cuidados profesionales que aporten dignidad a las personas.

Para ello, se requiere de la acción conjunta de todas las partes implicadas, tanto de las Administraciones Públicas como de los profesionales sanitarios y de la propia sociedad en general, haciendo emerger un auténtico compromiso social y político con la dignidad de las personas y con la protección de sus derechos.
Por todo ello, la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental impulsa y promueve que las acciones enfermeras estén en consonancia con las leyes y garanticen los derechos y la dignidad de la persona, creyendo firmemente en que es posible “cuidar sin atar”.

Enero, 2019.

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biblioterapia

“Proyecto de Biblioterapia. Lecturas Saludables” promovido por la Agencia de Conocimiento en Salud y la Consellería de Sanidad de la Xunta de Galicia

Posted on 15 enero 2019 by anesm

Debido a los beneficios probados de la biblioterapia, la ACIS (Axencia de Coñecemento en Saúde) y la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia han puesto en marcha un proyecto que busca acercar a los ciudadanos las lecturas de más ayuda, tanto en el caso de sufrir trastornos mentales o problemas emocionales, como de estar al cuidado de las personas que los padecen.

También tiene el objetivo de ofrecer a los profesionales sanitarios un listado de libros evaluado, consensuado y clasificado para que su labor como presciptores de lecturas sea más fácil y efectiva.

Consiste en 142 libros, como punto de partida, recomendados para apoyar el proceso terapéutico de trastornos y problemas muy variados. Es una lista cuidadosamente seleccionada, evaluada y validada por expertos tanto del ámbito sanitario como literario, y cuenta con las aportaciones de usuarios a través de asociaciones del ámbito de salud mental.

El link de la página dónde se accede al proyecto:
El link de la propia guía en PDF:

https://bibliosaude.sergas.gal/DXerais/928/GuiaLibrosRecomendados.pdf

 

 

 

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EL SAS IGNORA A LAS ENFERMERAS ESPECIALISTAS DE SALUD MENTAL: COMUNICADO DE LA AEESME para la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía

Posted on 15 enero 2019 by anesm

Se va a celebrar una actividad formativa durante los meses de Enero y Febrero del presente año organizada por la Subdirección de Farmacia y Prestaciones y el Programa de Salud Mental del Servicio Andaluz de Salud conjuntamente con el Área de gestión de servicios y profesionales sanitarios de la Escuela Andaluza de Salud Pública perteneciente a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. Será en formato virtual (online) con el título “Encuentro sobre intervenciones farmacológicas y no farmacológicas efectivas en psicosis”.

Queremos resaltar que la actividad de atención y cuidados con las personas diagnosticadas de psicosis, las enfermeras de Salud Mental tienen una importantísima responsabilidad, desarrollando su trabajo con gran profesionalidad y experiencia por lo que nos parece un despropósito que esta experiencia profesional no haya sido objeto de propuesta para conseguir un trabajo indisciplinar de calidad.

Cierto que en el Programa figura una enfermera especialista en Salud Mental, gran profesional y que buen seguro su discurso será provechoso pero entendemos que hay una gran desproporción desde el punto de vista de los profesionales que intervienen.

Igualmente el pasado 11 de enero el Servicio Andaluz de Salud hizo difusión a través de su página Web la publicación oficial del PLAN ESTRATÉGICO DE INVESTIGACIÓN EN SALUD MENTAL EN ANDALUCÍA  2018-2020 (PEISAM), elaborado también desde el Programa de Salud Mental del Servicio Andaluz de Salud en colaboración con la Escuela Andaluza de Salud Pública.

Otra vez y como Sociedad Científica, la AEESME, desde Andalucía, resalta su extrañeza ya que no fue invitada a participar obviándose a las enfermeras andaluzas de Salud Mental en la elaboración de dicho PLAN.

Desde la AEESME se le recuerda al Servicio Andaluz de Salud (SAS) que como principal proveedor sanitario del Sistema de Salud Público de Andalucía lo es de todos y todas los profesionales y que la Sanidad Universal, para serlo, requiere de la PARTICIPACIÓN, RECONOCIMIENTO y PUESTA EN VALOR de todos y todas.

Esta omisión de las competencias y la labor que realizan las Enfermeras Especialista en Salud Mental probablemente venga a demostrar un desconocimiento de la realidad de la práctica enfermera y otra cuestión sería la posible discriminación que estos hechos podrían demostrar.

La AEESME que tiene una larga trayectoria de colaboración con todas las Instituciones Sociosanitarias y muy singularmente con las andaluzas, fruto del interés y esfuerzo de los socios y socias de esta Sociedad Científica, a la vez que manifiestan su malestar, le dicen a la administración que de cara al futuro mantienen su ofrecimiento para el estudio de acciones conjuntas, inclusivas y unitarias salvaguardando la paridad, cohesión y trabajo interdisciplinario.

14 de Enero de 2019.

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HOMENAJE

NOTA DE PRENSA Y CONCLUSIONES: V Jornada Castellano- Manchega de Enfermería de Salud Mental

Posted on 26 diciembre 2018 by anesm

 

 

Ciudad Real, 12 de febrero de 2019. 120 profesionales de enfermería, especialistas en Salud Mental de toda la región, participan en la V Jornada Castellano Manchega de Enfermería en Salud Mental. Destacados ponentes procedentes de toda España en el área de los cuidados enfermeros a personas con problemas de Salud Mental, abordaron temas actuales relativos a este ámbito de conocimiento en Ciencias de la Enfermería.

 

 

Al finalizar la mañana tuvo lugar un acto de reconocimiento y homenaje al enfermero castellano-manchego Jerónimo Romero-Nieva por su alto grado de compromiso profesional en el ámbito de los cuidados de Salud Mental y en otras actividades de cuidados tras más de 40 años de ejercicio profesional. En la actualidad está muy implicado en actividades de tipo social en su ciudad Manzanares, siendo un ejemplo vivo de constancia, compromiso y altruismo. El Presidente de la AEESME dedicó unas sentidas palabras que emocionaron a todos y le entregó la insignia de la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental. En la mesa acompañándole estaban el Presidente del Consejo de Enfermería de Castilla la Macha Roberto Martín, el Presidente del Colegio De
Enfermería de Ciudad Real Carlos Tirado y el Director de Enfermería de Atención Integrada de Ciudad Real Juan Carlos Mayoral.

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Oferta empleo público del SERGAS

Posted on 19 diciembre 2018 by anesm

Publicación del DECRETO 161/2018, de 5 de diciembre, en el Diario Oficial de Galicia, por el que se aprueba la oferta de empleo público correspondiente a diversas categorías de personal estatutario del Servicio Gallego de Salud para el año 2018.

 

 

 

 DESCARGA del DOG

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